El Potencial Humano

Publicado el 2014/01/19 en Escritura

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En los últimos años de mi vida, he puesto una significativa cantidad de energía en lo que respecta al desarrollo de mi potencial como ser humano.

En este viaje he estado acompañado de diferentes personas y contextos, dentro de los cuales el más importante ha sido mi estancia en en Centro Experiencial para el Desarrollo Humano, donde acabo de terminar una formación de facilitador en grupos de encuentro.

El siguiente texto es una versión revisada de mi ensayo final.

Aviso al lector: Las referencias a través de enlaces a Wikipedia u otros sitios son aproximaciones y no son sustitutos en lo absoluto de una bibliografía.

La integración de cosmovisiones en función del desarrollo del potencial humano.

  Cuando pretendemos definir cualquier cosa que es parte de nuestra experiencia, inevitablemente debemos adscribirnos a un sistema explicativo basado en directrices que separan a la experiencia en partes. En del trabajo en grupos de encuentro, optamos por llamar a esta división “niveles” que, a la vez de permitir entender los fenómenos de manera compartimentada, habla de una unidad que funciona en diferentes ámbitos, pero siempre de una unidad estructural existente en un espacio y tiempo. Como seres humanos contamos con un aparato biológico capaz de darse cuenta ciertos niveles de la experiencia total disponible. A esta última, para fines de este ensayo, le llamaremos “El Todo”.

NGC 1365   Podríamos definir “el todo” como la universalidad, la congregación de todo aquello que existe en este momento y en todos los lugares, lo que forma parte de la experiencia directa, no-directa e incluso lo que no forma parte de la experiencia del individuo, la unidad universal entre cada partícula que existe. Al momento de explicar esto siento que hay un nivel experiencial personal que me es imposible traerlo al lenguaje.

Como seres humanos tenemos el regalo maravilloso de estar equipados de un cuerpo capaz de experimentarlo en muchos niveles y a la vez, ser conscientes de esta experiencia.

Diferentes escuelas de pensamiento a través de los tiempos han querido explicar lo que han considerado forma parte del funcionamiento o características del ser humano y también los fenómenos naturales del universo. Durante milenios de historia, la humanidad ha aspirado a explicar el por qué de lo que sucede y, dentro de los temas de estudio, el ser humano ha sido un asunto central.

Existe una tendencia a la hora de explicar los fenómenos que ocurren en “el todo”. Esta se refiere a tomar aspectos de una totalidad con el fin de explicarlos particularmente y, por consiguiente, se conforma una estructura integral de lo que se aspiraba explicar en un principio. En otras palabras, el método inductivo.

Este método ha sido una de las herramientas más poderosas que se ha usado históricamente y, a mi opinión, ha sido de gran efectividad para la finalidad de hacer explicaciones

Creo que sería muy difícil, si no imposible, tratar de explicar de forma general lo que forma parte de nuestra experiencia, sin hacer un estudio en detalle ella.

A la vez, tengo la impresión de que esta manera de estudiar los fenómenos a través del método inductivo, ha tenido consecuencias en la forma de pensar de nuestra cultura. Tenemos la tendencia a dividir el mundo que vivimos y estas separaciones las hacemos a un nivel experiencial. Nos relacionamos con “el todo” como si cada elemento de él estuviera segregado, olvidando que la existencia no es una entidad separada, sino que “el todo sucede todo a la vez”.

En el relacionarnos con nosotros mismos sucede algo similar: dividimos nuestra totalidad en partes para poder explicarla y nos relacionamos experiencialmente con nuestra persona como si fuéramos una suma de partes que funcionan separadamente, no una unidad.

Las ciencias de la salud no han estado al margen de esta forma de interpretación. Existe la medicina y la psicología. Distinguimos el cuerpo de nuestra mente. Separamos nuestra organismo en una “parte física” y una “parte mental”, y la mayor parte del tiempo, no somos consciente de ello. 

ZenConceptualmente considero muy importante hacer estas distinciones lingüísticas al momento de hacer definiciones con fines explicativos, pero creo que igual de importante es mantener en nuestra consciencia el que, experiencialmente, no hay separación. 

Es posible explicar los fenómenos haciendo relaciones entre diferentes cosmovisiones. Esto no quiere decir que hayan unas “mejores” que otras. Ciertamente pueden haber algunas más acertadas en algunos ámbitos, pero lo cierto es que, un poco como el arte, hay tantas formas de definir el universo como personas en este mundo.

Creo que es importante especificar que las siguientes formas de entender al ser humano están dentro del contexto del desarrollo personal, entendiendo esto como una manera de trabajar terapéuticamente con personas en un camino de autodescubrimiento con el fin de mejorar su calidad de vida.

He elegido tres unidades conceptuales a exponer, las cuales representan tres áreas de desarrollo personal que considero fundamentales. El orden de exposición es a razón de lo que considero como una sucesión en el crecimiento de la persona, tanto histórica como individualmente, a la vez, no son excluyentes, suceden en armonía.

  • Unidad I. Corporal: Empezaremos por lo obvio, por lo que está más cerca de nuestra percepción. El primer objeto de estudio de la medicina fue la anatomía, observar al individuo, sus respuestas físicas y como está formado su cuerpo. En esta unidad quiero especificar acerca de la Bioenergética y expresión emocional en los humanos.
  • Unidad II. Psicológica: Tardíamente se incorpora la psiquiatría dentro de la medicina, o hablando más generalmente, dentro del área de la salud. Creo que en esta etapa, el explicar fenómenos empezó a tornarse un poco más complicado por la dificultad de obtener datos objetivos demostrables. Posteriormente, la introducción de la psicología como ciencia no fue algo inmediato, tomando en consideración que el método científico tiene ciertas reglas que deben cumplirse y, dentro de esta disciplina, hay situaciones en la objetividad de lo observado no es tan evidente al momento de reunir datos. En esta unidad quiero exponer acerca de la psicología humanista, tomar ideas de la Gestalt y grupos de encuentro.
  • Unidad III. Transpersonal: Finalmente quiero exponer acerca de la meditación – qué es y como su práctica influye en nuestro organismo y formas de comportamiento desde un punto de vista del área de la salud o desarrollo personal-. En este apartado hablaré de mi propia experiencia en la práctica con técnicas diseñadas por el maestro de la India, Osho.

Quiero reiterar también que, si bien estas escuelas de estudio proveen de un gran conocimiento de los temas en cuestión, en correspondencia a lo expuesto en la introducción, son partes de una organización mucho mayor, de lo que se explica como “el todo” que, en estricto rigor, para explicar o definir completamente, habría que exponer acerca de él desde todas las formas de entendimiento existentes en la humanidad y aún así, considero que 1) seguirían haciendo falta infinitas concepciones y sistemas de interpretación y 2) hay niveles experienciales del mismo que no pueden ser explicadas con palabras.

UNIDAD I. CORPORAL

Nuestro cuerpo es nuestra casa. Cuando hacemos trabajo terapéutico, es en nuestro cuerpo es donde todo sucede. A nivel corporal, las emociones y procesos psicológicos se relacionan con la liberacion de neurotransmisores y descargas de potenciales eléctricos en diferentes zonas del sistema nervioso central. Esto tiene como resultado la experimentación de diferentes tipos de sensaciones en nuestro cuerpo.

Bioenergetica

La corporalidad es lo más cercano que tenemos al momento interactuar con el ambiente o de tomar contacto con el medio. Desde un punto de vista meditativo, es desde donde podemos tener el acceso más directo a lo que hablamos como el “aquí y ahora”.

Si bien el cuerpo no puede vivir en otro tiempo que no sea en este momento y en este lugar, a través de él podemos acceder a una gran cantidad de información acerca de la vida del individuo (Alexander Lowen, 1977). Observando la disposición de la musculatura y los huesos de una persona, podemos ver cómo su historia emocional ha moldeado su cuerpo, generando tensión muscular crónica (o no) en áreas que están relacionadas psicológicamente.

Hay ejercicios de bioenergética (Alexander Lowen, 1977) que tienen el potencial de activar esta historia corporal.

Usando, por ejemplo, la respiración como una fuente de accionar zonas de nuestro cuerpo, podemos observar como este muchas veces tiende a la descarga de tensiones que históricamente han estado reprimidas, exista o no contenido psicológico para el fenómeno.

En los momento que Fritz Perls habla de ver “lo obvio” (Fritz Perls, 1976) en Gestalt, tengo la impresión de que habla en gran parte de la corporalidad. Mirar a la persona con la cual se está trabajando.

Históricamente en psicología se le ha dado mucha importancia a la interpretación del terapeuta acerca lo que dice el consultante desde un marco teórico y, si bien la interpretación terapéutica es de suma importancia, hay momentos en los cuales puede llegar a ser contraproducente, porque no permite que la persona aparezca con lo que sea que traiga a la sesión y la consulta se convierte en una interpretación intelectual por parte del terapeuta, cuando existe la posibilidad de que eso no sea lo más adecuado o efectivo para el consultante.

Dentro de nuestra formación hemos visto cuán importante como aprendizaje es el observar lo que se encuentra frente a nosotros, sin hacer interpretaciones, permitiendo ver que es lo que existe en el momento, más que hacer conjeturas acerca de lo observado.

Sin embargo, el interpretar es parte importante para la comunicación humana. El lenguaje corporal está presente en la comunicación todo el tiempo, aunque no seamos capaces de verlo o interpretarlo de forma correcta a lo que nuestro interlocutor quiere decir. Si bien puede que sea más común el último caso, el que la interpretación no sea efectiva no significa que no podamos relacionarnos con ella. Tengo el recuerdo de tener sensaciones corporales de diferentes tipos (cómodas, incómodas, felices o tristes) en variadas situaciones y no darme cuenta específicamente de los factores que podrían haber influido en aquel pasar emocional. En este momento me parece apropiado hablar muy brevemente del Feng Shui o de cómo nuestro entorno incide en nuestra respuesta emocional.

Cuando entramos en un lugar, por ejemplo en la casa de un amigo, los elementos que hay en el ambiente, como también su disposición, hablan de aquellas personas que habitan ahí. Al estar en ese espacio físico, hay influencia en cómo nos sentimos. No es lo mismo entrar a un lugar lleno de telarañas y oscuro que a una habitación con cojines y comida. Con este breve comentario, mi intención es ejemplificar cómo nuestras relaciones con el medio abarcan todos los detalles del momento en el que entramos en contacto, aquí y ahora. Seamos conscientes o no de ello.

Siguiendo con nuestro tema, en mi experiencia, el volver a traer el cuerpo e integrarlo o relacionarlo con mi experienciar de la vida, ha sido un redescubrimiento. Mi etapa de adolescencia estuvo marcada por una sobre valoración de mis procesos mentales y pensamientos muy por encima de lo que pasaba en mi cuerpo, no haciendo ningún tipo de conexión, más bien excluyéndolo del proceso. Recuerdo cuando vivía en Nicaragua, tenía constantemente un dolor en el pecho como una sensación de que me faltaba el aire y mucha alergia, además de tener los músculos de la garganta tensos la mayor parte del tiempo. Me hice muchos tratamientos de alergia, tomaba medicamentos para la garganta y no había cura. Tampoco había cambio con la sensación en mi pecho.

BioenergeticaCon el tiempo, mis malestares dejaron de serlo, sin saber cómo. “Mágicamente” el año pasado tuve alergias cutáneas y el mismo tipo de dolor en mi pecho. Fue al momento de empezar mi última relación de pareja y las alergias se mantuvieron por un buen tiempo, a la vez, volví a tener una alergia parecida.

En ese momento me di cuenta que esta sintomatología aparece en fases de mi vida cuando estoy con estrés, con miedo o en otras palabras, en un espacio emocional que no me es cómodo y considero amenazante. Evidenciando el funcionamiento holístico de mi organismo en diferentes niveles.

Al llegar a Nicaragua me sentí de esa manera. Me sentí desarraigado a la fuerza en un lugar en el cual no podía caminar de noche por cualquier calle, con miedo. Hablando de esto quiero reforzar la idea del experienciar la vida como un todo, integrando los diferentes niveles de experiencia en las situaciones emocionales de mi vida y el ambiente donde estas toman parte.

Meditativamente he tenido la experiencia de no estar, no ser. No ser mi cuerpo. De que mi cuerpo es un vehículo biológico del cual puedo ser consciente sin estar identificado con él. Es muy extraño tratar de explicarlo. Es como estar viendo una película en televisión. Hay “algo”, una capacidad de darme cuenta que puedo darme cuenta de lo que estoy mirando y sintiendo. Si es que esto tiene sentido. A la vez, a veces le sigue un sentimiento de extrañeza, como si todo fuese un sueño. Hoy en día siento que tengo la capacidad de observar cómo mi cuerpo y mi mente reaccionan muchas veces al unísono, formando una respuesta organísmica en relación al ambiente. Hay muchas veces también que no puedo verlo, que pasa el tiempo y después me doy cuenta. De cualquier manera, tengo la certeza experiencial de que existe una conversación en tiempo real entre todos estos niveles de experiencia.

UNIDAD II. PSICOLÓGICA

Tengo la impresión que la mayor parte del tiempo, gran parte de las personas, vivimos en un estado mental totalmente identificado con nuestros procesos mentales.

El problema de esta identificación es que generalmente nuestra mente no vive en concordancia con el cuerpo en términos temporales. O estamos recordando el pasado, o estamos previendo lo que nos depara el futuro. Nuestra capacidad de imaginación (lo que a mi consideración nos ha convertido en la especie más próspera del planeta) funciona automáticamente midiendo y desarrollando imaginativamente las posibilidades de amenazas futuras que podrían existir en el medio, usando como referente el pasado, con el fin de poder prevenirlas o “en el peor de los casos”, acorazarse antes de que aquello suceda. Vivimos en un estado mental de constante amenaza cuando muchas veces estas no existen.

Encounter

En términos de supervivencia esta capacidad imaginativa es importantísima. Nuestros antepasados vivían en otros contextos, donde por ejemplo, la amenaza a la vida era mayor por estar viviendo en la naturaleza salvaje. Nuestra capacidad de imaginación ha permitido prever peligros más allá que otras especies, además de poder desarrollar tecnología para hacer nuestra vida más próspera.

Independiente de que estemos previendo amenazas, sueños a futuro, o recordando con nostalgia el pasado, el proceso en su totalidad toma lugar en el momento en el cual se está haciendo, valga la redundancia, aquí y ahora. En cierto nivel, nuestro organismo no sabe diferenciar entre imaginación y realidad, o sea que “no se da cuenta” que esos pensamientos no están sucediendo “ahora” y en respuesta, genera una descarga emocional al instante. Como mencionamos anteriormente, en nuestra mente hay una función predominante de supervivencia. Es por aquello que esta descarga emocional generalmente está relacionada con tensión.

Hemos aprendido a relacionarnos en el momento presente de acuerdo a nuestras experiencias tempranas (aprendizaje). Asimismo como vimos en la unidad corporal, nuestra psique se ha moldeado para dar respuestas automáticas en ciertos contextos (en mi opinión, evolutivamente, esto es lo más eficiente, porque ahorra energía).

¿Cuando es el aprendizaje y su automaticidad un problema? Cuando la respuesta aprendida viene de un registro emocional hostil del cual queremos defendernos. En respuesta, nos relacionamos automáticamente con un evento en la actualidad que no tiene que ver con aquel registro, defendiéndonos. Nuestra totalidad responde quizás de una manera que no sería tan efectiva y acorde a lo que queremos o necesitamos en el momento. Dejando fuera un abanico de posibilidades que podrían traernos más prosperidad o una mejor calidad de vida.

La manera de trabajar esto terapéuticamente es la siguiente: lo que hacemos en grupos de encuentro es generar un escenario para la persona. Los otros participantes encarnan a los actores que han tenido importancia emocional en su vida y se relaciona con ellos a base de proyecciones, identificaciones y otros procesos psicológicos.

De esta manera se provee una escena donde los asuntos inconclusos o de potencial trabajo puedan aparecer. Aquí y ahora.

Tomado de la mano de la manifestación de un registro antiguo del consultante, corporal y psicológico, existe la posibilidad de observar y trabajar con estas experiencias, con el fin de cerrar las situaciones (o “Gestalts”) inconclusas. No es una garantía ni tampoco un fin en sí. Según Perls (1976), algo de suma importancia es ampliar la capacidad de ser conscientes de nosotros mismos. Ampliar la capacidad de “darse cuenta”.

La técnica de la silla vacía de Perls es un buen ejemplo de cómo se pueden usar estos procesos mentales para traer a la consciencia registros antiguos de nuestra psique para poder trabajarlos. Siempre aquí y ahora. Independiente de que provengan de otros tiempos.

¿Qué pasa con la meditación en este ámbito?

Meditacion

Cuando usamos estas técnicas terapéuticas con el fin de tener una mejor calidad de vida, hay un momento en que (como se dieron cuenta los precursores de la psicología humanista y el movimiento del potencial humano) inevitablemente se llega a un tope. Desgraciadamente, independiente de todo el trabajo terapéutico que hagamos durante toda nuestra vida, hay algo que no podemos cambiar: cómo nuestro cerebro ha formado redes neuronales que no se transformarán jamás.

En un punto creo que estamos condenados a revivir la historia, es parte de nuestra biología. Supongo que evolutivamente la naturaleza nos ha provisto de un sistema biológico que aprende a relacionarse tempranamente con los estímulos más cercanos y “traba” este aprendizaje. Recordemos que somos animales, que en parte no estamos hechos para las condiciones de nuestra actual sociedad. Antiguamente no habían cambios tan drásticos en nuestro entorno ni relaciones o, por lo menos, la posibilidad de aquello.

Como no podemos cambiar la disposición de nuestra musculatura o huesos por más trabajo físico que hagamos, no podemos cambiar las conexiones que han hecho ciertos grupos neuronales en nuestro cerebro. Lo que se traduce en una tendencia de interpretación más o menos rígida a ciertos estímulos.

La consciencia meditativa nos ofrece un camino secundario. Sin pretender que nuestra manera automática de relacionarnos con algunas situaciones cambie, con la práctica de la meditación obtenemos una herramienta que nos permite dar un paso al lado. De que si bien todo nuestro organismo está operando de una manera determinada, podemos ser conscientes de ello desde un espacio en el cual podemos observarlo y elegir la manera de responder al estímulo, o bien, no estar identificado con el mismo.

Para mi, esto ha significado la panacea.

Hace algunos años atrás tuve una gran crisis en la cual estaba activado en defensa las veinticuatro horas del día, los siete días a la semana. El empezar las prácticas de meditación permitieron que paulatinamente fuera tomando distancia de mis pensamientos, que en ese momento eran la principal causa de mis problemas. Si hago recuerdos en este momento, concretamente no existía ninguna amenaza real más que mis propios pensamientos catastróficos acerca de la vida. La mayor parte del tiempo estaba en mi casa, obsesionado con mis ideas. Creo que es un buen momento para entrar en la tercera y última unidad de esta exposición.

UNIDAD III. MEDITACIÓN

MaslowPara mi, meditación es un estado. Pero no un estado mental. Me es difícil explicarlo. Si hago memoria, es una sensación corporal de expansión que va acompañada no por un cese de mis procesos mentales, sino que por una instancia en que si bien puede que tengan repercusión emocional o en mi comportamiento, tengo la posibilidad de observar como esto opera.

Es extraño. La mayor parte de las veces que se habla de meditación dicen que es un estado en el cual los pensamientos no tienen consecuencia alguna en nuestra emocionalidad. En mi experiencia esto no es tan correcto. En meditación, puedo estar completamente activado emocionalmente en lo que sea, pero existe una consciencia acerca de una consciencia que puede observar todo esto, permitiendo que tome un paso al lado. Esto muchas veces se traduce en sentimiento de paz interior.

Cuando empecé a practicar con meditación, recuerdo que no tenía idea de lo que estaba haciendo. Mi foco estaba simplemente en hacer el ejercicio que se me instruía. Con el tiempo empecé a notar cambios importantes. Ya no estaba todo el tiempo focalizado en mis pensamientos. Las consecuencias de lo que pensaba eran mucho menores para con mis estados de ánimo. En mi crisis, recuerdo que una de las cosas con las que más tenía problema era la obsesión con lo que pensaba. Ayudado también por medicamentos, recuerdo estar en el baño y de la nada mi cerebro cesó de pensar tragedias a velocidades galopantes. Al igual que mis mayores experiencias de estados meditativos no han sido en la práctica misma de una técnica, sino que en momentos tan cotidianos como estar caminando por la calle.

Mientras más he practicado meditación, más consciente he podido ser de mi cuerpo, de mi lenguaje corporal y cómo me comunico con las personas con él. A la vez, también pude ser más consciente de mis procesos mentales y cómo estos estaban muchas veces (y otras no) en concordancia con mi cuerpo.

Terapéuticamente creo que el añadir la dimensión de la meditación al trabajo (el “darse cuenta” en palabras de Perls) creo que es importantísimo. Corporal y mentalmente tenemos registros con los cuales hemos aprendido a responder a ciertas situaciones en nuestra vida que se activan según el contexto en el que estamos. Podemos trabajar años en eso, podemos saber exáctamente a qué se debe nuestra respuesta, pero creo que para el crecimiento, si no somos capaces de ver el conflicto y dar un paso al lado a pesar de que todo nuestro organismo nos dice una cosa determinada, nuestras posibilidades de hacer algo diferente que esté en función de lo que nos podría dar mayor felicidad, disminuyen bastante.

OshoA mi entender, la psicología humanista-transpersonal es la última línea en lo que se refiere a teorías psicológicas y la integración de muchas disciplinas de diferentes tiempos o diferentes culturas.

Es un marco teórico en el cual la combinación de la anatomía, salud física, diferentes corrientes de psicología (entre ellas la psicología evolucionista), se encuentran en función de la salud y desarrollo del potencial humano.

Esta forma de ver las cosas viene de la proposición de que el ser humano es el ser humano y todo lo que lo rodea. Tengamos experiencia directa con aquello o no. Como mencioné al principio de este ensayo, no estamos separados de la experiencia como totalidad, vivimos en el mismo tiempo y espacio que la estrella más distante del universo y, si bien existe la posibilidad de que no tenga mayor influencia en nuestras vidas, “somos” en el mismo momento.

Aterrizando esto a un plano más cercano, como he mencionado, nuestro organismo no es una entidad separada en partes, sino que una complejidad unitaria que está en conversación con su entorno. A la vez, organismo y entorno están en armonía.

A través del lenguaje, tenemos formas de explicar desde visiones diferentes estos fenómenos, pero creo que no hay que dejar de tener a la vista que sea cual sea la forma de definir nuestra existencia y el entorno, es a través del lenguaje. Sigue siendo una convención de símbolos creados por nuestra especie para comunicar experiencias.

Evidentemente, la forma que tenemos de relacionarnos con la vida es segmentada. Vemos cómo funciona nuestro cuerpo y cómo responde a la experiencia. Asimismo nos relacionamos con nuestra mente como otra entidad aparte (o por lo menos históricamente yo me he relacionado así y hasta hace pocos años esto empezó a cambiar). En otras palabras, nos hemos segmentado de la experiencia.

Dentro de mis estudios, he podido observar cómo las diferentes teorías o visiones hablan de lo mismo. Siempre estamos hablando de la totalidad de la vida, desde diferentes enfoques explicativos. Si bien particularmente nuestro fin es tiene que ver con un marco teórico para el desarrollo del potencial humano, creo que cuando estamos estudiando estos temas, estamos estudiando acerca de la naturaleza humana y la experiencia.

Tengo la convicción de que como especie y seres vivientes, estamos orientados naturalmente al crecimiento y que en algún momento del desarrollo de nuestro potencial, esto se vió truncado. A mi parecer, lo más lógico en términos del crecimiento personal es tratar de descubrir qué es lo más natural para nosotros y, utilizando esa información, ir limpiando el camino de malezas para que este crecimiento retome su curso.

centro   Lo expuesto en este ensayo abarca lo que podríamos decir, una pequeña reseña de cómo diferentes teorías de variadas disciplinas se han encontrado en un lugar común, desde el cual las usamos para ofrecer, primero, un entendimiento integral de nuestro funcionamiento en los contextos en los cuales vivimos y, segundo, las bases de las herramientas terapéuticas que usamos en el contexto de grupos de encuentro, que es donde yo creo que todo esto converge a través de técnicas para proveer a los participantes de herramientas para obtener una mejor calidad de vida.

Esto me lleva a pensar: ¿qué es una mejor calidad de vida? Quienes pueden tener acceso a ella?

Como conocemos de Maslow, hay ciertas necesidades humanas básicas que tienen una prioridad mucho más apremiante que el desarrollo del potencial que tenemos como especie. ¿Quiénes somos los afortunados de poder optar a esto? ¿Quiénes necesitan esta forma de mirar el mundo? ¿Qué nivel de felicidad o autorrealización tienen otras personas comparativamente con las que están en “este mundo”?

Personalmente puedo decir que me siento mucho más feliz desde que he descubierto todo esto pero…

¿Para quién es realmente una necesidad?

  • Sofía Toledo

    Ariel, estoy contenta al final de leer esto, porque yo estoy en exactamente lo mismo, sólo que ya tengo más integrado el tema de la alimentación y así para adelante.
    Me gustaría que a partir de marzo cambiáramos nuestra dinámica tan lejana de encuentro y hacerlo un poco más periódico, pues, cuando te encontrai en niveles de consciencia parecido, lo único que nos queda es tratar de encontrar en nuestras propias sinergias para ver hasta dónde podemos llegar con nuestro crecimiento personal, que sin duda, se traduce a que quienes nos rodean crezcan también sumándose a la felicidad constante que significa sentirse resuelto y en movimiento.
    Un abrazo.

    • arielnoname

      Hola Sofi! Que gusto leerte!
      Desde marzo voy a estar facilitando meditaciones de Osho en un lugar que se llama “Centro Exrperiencial” (puedes encontrarlo en facebook y en http://www.centroexperiencial.com) creo que puede ser un buen contexto para encontrarnos =)
      Y también, si estás interesada en este tipo de trabajo puedes mirar en esa misma página en la sección “Taller Volviendo a la Fuente”. Es un taller de 8 meses maravilloso. Para mi ha sido lo mejor que he hecho en relación a desarrollo personal. Un beso!